
Leandro Cadena, líder gremial, agricultor y ganadero ecuatoriano
Alza de combustibles, un problema binacional para los lecheros
Leandro Cadena, líder gremial, agricultor y ganadero ecuatoriano, indica que la simultánea alza de los combustibles entre Colombia y Ecuador, sería la causante de un efecto dominó que afectará a la producción láctea de los dos países. Alpina, empresa colombiana, produce lácteos en Ecuador que distribuye en las dos naciones.
Resulta muy interesante analizar cómo Ecuador era un país viable para el sector lechero, tanto así, que la industria colombiana Alpina, exporta leche y productos lácteos desde Ecuador a Colombia, sobre todo, desde su planta en San Gabriel (provincia del Carchi). Colombia también fue toda una potencia en materia de producción láctea, que se ha visto mermada muchas veces por efectos de la guerra.
Esta integración binacional láctea entre Ecuador y Colombia ahora se puede irse abajo, porque tanto Ecuador como Colombia, están aumentando los precios de los combustibles y suspendiendo los subsidios de los mismos.
Leandro Cadena Villarreal, activista gremial ecuatoriano de la Asociación de Agroproductores de Tulcán, indica que, “como gremio ganadero y productor de lácteos nos sentimos totalmente afectados por esta medida gubernamental emitida a través de un decreto ejecutivo por parte del presidente ecuatoriano Daniel Noboa, quien de una manera sorpresiva nos notificó que subirán los precios del diésel y se les suspenderá el subsidio a sus compradores. No nos ha dado tiempo para debatir, y esta medida impositiva ya trae consecuencias como la especulación, el aumento de precios de los productos y la paralización del país por parte de los indígenas de la CONAIE. Consideramos que es una medida desproporcionada y va a tener efectos desastrosos en la economía de todos los ecuatorianos que dependemos en gran medida de este combustible. Para entender un poco este impacto, tomemos en cuenta que nuestra economía en Ecuador se mueve en torno al dólar y los precios de dólar fluctúan de una manera inestable, sobre todo en el sector petrolero que ahora sube los precios de los combustibles globalmente”.
En el caso de Colombia, el presidente Gustavo Petro está empeñado en acabar la producción hidrocarburífera a nivel nacional, con la excusa de la transición energética, y por eso, está priorizando la importación de combustibles, y esto ha generado bajas extremas en el valor del precio de las acciones de Ecopetrol en la Bolsa de Valores de Wall Street, en donde ha sido la acción más baja de la inversión hidrocarburífera. “Somos países petroleros”, afirma el experto gremial Leandro Cadena, quien además es un productor ganadero fronterizo que produce leche. “La leche es un producto que no se puede guardar por tiempos prolongados y necesita para su consumo rápido movilización permanente. Esta es otra causa por la cual el aumento del precio del diésel nos afecta. Esto provocaría la paralización de la producción nacional de lácteos y la ruina de los campesinos lecheros que no podrán competir con la importación desde el extranjero de leche y sus derivados”.
En paralelo con Colombia
En paralelo, respecto a Colombia, el experimentado líder político Jorge Enrique Robledo, uno de los que más influyó en lograr un correcto TLC de Colombia con Estados Unidos, afirmó a Semana, de manera muy preocupante, respecto a la situación del sector campesino lechero: “A partir del año entrante y debido al TLC con Estados Unidos, empieza la ruina de 300 mil pequeños ganaderos, 300 mil familias que van a ser arruinadas por las importaciones de leche y de lácteos, debido a medida. Eso le va a reventar en las narices a Petro”.
Esta situación se agrava si se le suma el fin del subsidio de los combustibles y el aumento del su precio. Manifiesta Robledo que “Petro traicionó a los productores agropecuarios de Colombia y a los campesinos de la leche, que están haciendo fila para quebrarse a partir del primero de enero del año entrante”.
Robledo con certeza afirma que situación de los lecheros colombianos se agravará por las tensas relaciones del gobierno Petro con USA, lo que ya tiene una desventaja, el alejamiento de Colombia con Washington debido a la descertificación del país por parte del gobierno Trump. Reafirma Robledo que “viene una crisis de proporciones grandísimas, que después conducirá a la quiebra de la producción de arroz, después a la de carne y pollo, hasta llegar a la palma aceitera, y hasta a la panela”.
Leandro Cadena, líder gremial, agricultor y ganadero, indica que estas medidas del alza de los combustibles en los dos países serían las causantes de un efecto dominó, que no solo afectaría a los campesinos de las dos naciones hermanadas por los mismos colores de una bandera, sino que ocasionaría un gran éxodo de los campesinos a las ciudades, abandonando sus tierras que son su sustento y esto convertiría a las dos naciones ante el mundo en zonas inviables para la inversión.
Petro dice que solos ricos pueden comprar la gasolina, y sin embargo, toda la actividad agropecuaria de los más pobres campesinos y de quienes viven del campo, depende de la utilización de combustibles para su labor de siembra, cosecha, transporte y comercialización.
El presidente Daniel Noboa, argumenta que quita el subsidio al diésel por la lucha contra las economías criminales y la redistribución de los recursos fiscales. Con la eliminación del subsidio al diésel, que elevó el precio del diésel de 1,80 a 2,80 dólares (1,53 a 2,38 euros) por galón (3,78 litros), el gobierno ecuatoriano espera liberar 1.100 millones de dólares anuales, que ha anunciado que se destinarán a proyectos de protección social y a incentivos para pequeñas y medianas empresas.

Fabrica de Alpina en Ecuador
Esta vez, el gobierno ecuatoriano ha señalado que no negociará la medida y el presidente Noboa decretó un estado de excepción en siete provincias ante el anuncio de movilizaciones. Los indígenas de la CONAIE en Ecuador ya están en paro, paralizando al país entero, y advirtiendo que podrían deponer a Noboa. Ellos piden la derogatoria inmediata del decreto ejecutivo 126, por medio del cual el presidente Noboa hizo oficial y pública su decisión. En Colombia ya hay pequeñas movilizaciones que amenazan con agrandarse ante las medidas del presidente respecto a los combustibles.
En Ecuador que es un país pequeño, hay 2’833.115 vinculadas al sector agropecuario, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), de estos 299.000 son productores de leche, de los cuales un 80% son de granjas pequeñas y familiares.
Según el DANE, en Colombia hay 10’640.000 de personas vinculadas al campo, y de estas, 321.000 son productores de leche.
Según Leandro Cadena, aplicando a los dos países un análisis de este fenómeno, “el incremento en los costos de operación afectará directamente la cadena de producción y distribución de alimentos. En el campo las cosas no se mueven solas, la maquinaria agrícola no se mueve sola, la maquinaria necesaria para el cultivo no se mueve sola, los tractores agrícolas, los camiones, las camionetas, las motocicletas, los vehículos en los que son transportados prácticamente los obreros, insumos y productos, no se mueven con el aire, se mueven con el combustible y el combustible base de la producción fuerte del campo ecuatoriano es el diésel. La ciudadanía aún no se da cuenta de cómo el incremento en los fletes del transporte repercutirá en el precio de la canasta básica, además de impactar con los costos de mano de obra y servicios”.
El aumento del diésel en Ecuador tras la eliminación de subsidios en septiembre de 2025 ya ha provocado el alza de algunos productos de la canasta básica, como frutas y verduras, debido a mayores costos de transporte.
Impacto en la cadena de producción de leche:
Transporte: El transporte de alimentos e insumos, desde las fincas lecheras hasta los centros de procesamiento y puntos de venta, utiliza vehículos que dependen del diésel. El incremento del costo del combustible se traduce directamente en un aumento de los costos de transporte.
Insumos agrícolas: La producción de leche también se ve afectada por insumos agrícolas como el pienso para el ganado. El transporte de estos insumos, así como su fabricación, se verán impactados por el mayor costo del diésel, aumentando los costos de producción de los ganaderos.
Efecto sobre la canasta básica: Al aumentar el precio del combustible, también aumentará el precio de la canasta familiar, sobre todo de los lácteos, que tienen que estar movilizándose a diario por todo el país e incluso hacia Colombia.
Especulación y acaparamiento: Si esto se da en dólares o en pesos colombianos para los dos países, el producto empezará a escasear porque a mayor costo de producción, menos posibilidades hay de lograr sacar el producto para el consumo.
¿Beneficio para el pueblo?, afirma Leandro Cadena que ninguno. “Producimos petróleo, reitero somos un país petrolero, y lo extraemos en distintas zonas del país, pero resulta que nos ponen precios internacionalizados, que no están acordes con nuestra realidad local, con nuestra economía, con nuestras necesidades y con nuestro espíritu de salir hacia adelante”.
Con el subsidio eliminado, el gobierno ecuatoriano abrió una plataforma y puntos de atención para entregar un monto único de bonos de 1.000 dólares mensuales, por una sola vez, a 100 mil campesinos, de los cuales ya 70 mil lo han recibido, lo que es un pañito de agua tibia, según Cadena, frente a la cifra del INEC de 2’833.115 de personas vinculadas al sector agropecuario ecuatoriano, de las cuales 1’725.190 son netamente productores campesinos. “Ni se diga de los casi 300 mil campesinos dedicados a la producción de leche en Ecuador”. En Colombia, el presidente Gustavo Petro, todavía no ha pensado en una medida similar.
Leandro Cadena sostiene que el precio estable y con subsidio del diésel es un beneficio a largo plazo, que hace viable ante el mundo al Ecuador, que es un país agrícola y petrolero, mientras la entrega de bonos de un solo monto por una sola vez, será una solución a corto plazo que solo servirá para el momento del inicio de esta medida, pues cuando a los campesinos se les agote esta minucia de auxilio, ya no podrán producir como lo hacían antes.

“Subsidios a largo plazo ayudan a impulsar los sectores estratégicos de la economía y alivian la difícil situación de las familias ecuatorianas por el costo de vida. Sube todo si se elimina subsidio, al diésel, suben todos los bienes de primera necesidad, servicios y canasta familiar, y en este caso, eso no tiene reversa. Ante la especulación y el acaparamiento, es muy difícil un control de precios. Por eso a los sectores agrícolas y ganaderos, deben mantenérseles el subsidio a los combustibles”.
“Tanto Gustavo Petro como Daniel Noboa deberían entender que en nuestros países todos los ganaderos y agricultores, grandes, pequeños y medianos, nos hemos hecho a pulso propio con inversiones en genética, tierra, maquinaria, tecnología, capacitación, recursos humanos y eso no lo han hecho los gobiernos de nuestros países. El alza de los combustibles es injusta, en contraste con todo el esfuerzo que el sector campesino hace para que en nuestros países haya seguridad alimentaria, y sean viables y atractivos económicamente y financieramente”, concluye Leandro Cadena.
Leave a reply
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.















