
Descansa en paz Fernando Botero. Su Paloma de la Paz será siempre inmortal
Por Iván Coello, Editor RE&N y Curador de la Bienal de Arte Contemporáneo de Cali
Toda Colombia es Botero ahora. La Revista Empresas & Negocios lamenta el fallecimiento del artista colombiano más importante en la historia de la humanidad.
Escribí el 15 de septiembre en el obituario de Fernando Botero (1932 – 2023): El legado de Botero fue hacer su Paloma de la Paz como debería ser en Colombia, nada frágil, robusta, acogedora, arrolladora en felicidad y tranquilidad. Me uno a su hijo, @JuanCarBotero, a toda su familia y a Colombia en este momento.
Por qué me uno a toda Colombia con este obituario, y por qué hablo de su Paloma de la Paz. En este momento la Paloma de la Paz de Fernando Botero es lo más valioso junto con la espada de Bolívar en el Palacio de Nariño, y pese a su gran costo, que podría llegar al millón de dólares, una de sus réplicas populares fue destruida por manifestantes que no están de acuerdo con la paz, en un acto simbólico.
Botero es el pintor y escultor colombiano más prolífico de los últimos tiempos. Su estilo se reconoce a nivel mundial como “Boterismo”. Sus pinturas y esculturas son figuras gordas, fácilmente reconocibles por su estilo figurativo muy expresivo y estético al mismo tiempo. Nació el 19 de abril de 1932 y es el pintor y escultor más incluyente en la historia de Colombia, al introducir figuras gordas como parte total de su obra.

La inclusión de la gordura fue su fuerte, pero también las historias y las costumbres son rescatadas por este pintor y escultor comparado con Da Vinci, Dalí y Picasso. Sus gordos al contrario de los flacos de El Greco, vinieron a engrosar el arte y a darle más volumen a todo.
Lina Botero, su hija, dice en El Cultural (España), que su padre siempre incide en que nunca ha pintado a una mujer gorda: “su obra no es un inventario sobre la delgadez, la gordura o los kilos de más, sino que es producto de su pasión por el volumen, por la sensualidad y la belleza del arte a través de la expresión del volumen”.
Sus obras ‘Los músicos’ (1979) y ‘Los cuatro músicos’ (1984) se subastaron por US$2,1 millones y el “Hombre a Caballo”, se vendió por 4.3 millones de dólares, siendo la obra más costosa de Botero.
El Informe Bloomberg Línea tituló: “Muere Fernando Botero: coleccionistas creen que precios de obras subirán al menos 25%”.
El Informe Bloomberg Línea tituló: “Muere Fernando Botero: coleccionistas creen que precios de obras subirán al menos 25%”.
Juan Carlos Botero, su hijo escritor, comentó que Botero nunca se lucró con las obras sobre la violencia en Colombia, pues él la plasmó como una recordación histórica que debe ser visibilizada por los colombianos y el mundo y no comercializada, para que esto no se vuelva a repetir. Una escultura de un ave suya en un parque de Medellín, quedó semidestruida por un bombazo que cobró la vida de 23 personas y el artista no permitió que sea removida ni restaurada, como un recordatorio de este momento trágico. Realizó, además, una réplica completa de la misma escultura y la colocó al lado de la obra semidestruida. Botero siempre deseó un país en paz y descansó en paz sin ver cumplido su deseo.
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Por Iván Coello, Editor RE&N y Curador de la Bienal de Arte Contemporáneo de Cali














